Hay situaciones por las cuales uno se siente amargado, agradecido, satisfecho, contrariado, alegre, compungido, enamorado, engañado, y todo lo demás que pueda experimentar un ser humano. En cada una de esas situaciones lo que más procura el cuerpo, el alma y el corazón, es expresar ese sentimiento; vaciarse, sentirse, manifestarse, a gritos, sigilosamente, de cualquier manera; lo importante es hacerlo, porque de lo contrario se vuelve uno árido, frío, con el feeling marchito, y así no es tan bella la vida, definitivamente no. Por eso es lindo expresarse. Sin ofender a los demás, claro -ahí es donde reside el verdadero don-.


30 de mayo de 2014

¿Cómo conquistar a una mujer?

"Conquistar a una mujer puede llegar a ser muy fácil, todo depende de la habilidad que tenga usted, como buen prototipo de hombre, para mentir. Personalmente, puedo decir que es tan simple como aprender las vocales en Español, in English ou en Français; sí, lo único que se requiere es que les hable bonito, que les diga algo romántico, que parezca sentimental, que sea gracioso, quizás tierno —todo depende de los gustos que tenga la fémina—, que cante una canción romántica o de reggaeton, da igual, y además decir, en general, todas las frases cursis que se le ocurran; eso sí, tiene que asegurarse de que usted le despierte algún tipo de atracción, porque de lo contrario, su esfuerzo será en vano. Este método se puede emplear en simultáneo hasta con 5 mujeres, es fácil, lo recomendable es que no se conozcan entre ellas.

15 de mayo de 2014

Un relato final, y no

Día caluroso, había llovido en la madrugada y eso hacía más grave la situación, porque si hay algo peor que sentir el picante Sol del medio día en la piel, es tener que soportar ese bochorno sofocante, asfixiante y desesperante que corrompe la atmósfera, quizás habituada, de Santiago de Cali cuando ha asomado una llovizna como preámbulo del Sol característico. Apenas me desperté fui a observar a mi madre, está un poco enferma. Los últimos años no han sido del todo buenos, por no decir malos, y más con la muerte del viejo; creo sublimemente que, a partir de ese hecho, ella ha perdido su chispa característica, su vivacidad apremiante, su gracia indeleble. Escasamente le quedan fuerzas para sostenerse, para seguir dándome consejos y contar una que otra anécdota de su juventud, de su vida llena de vaivenes, dolencias, satisfacciones, pero sobre todo, de pasión; pasión no tanto por su vida, sino por la vida, es decir, por la creación.