Hay situaciones por las cuales uno se siente amargado, agradecido, satisfecho, contrariado, alegre, compungido, enamorado, engañado, y todo lo demás que pueda experimentar un ser humano. En cada una de esas situaciones lo que más procura el cuerpo, el alma y el corazón, es expresar ese sentimiento; vaciarse, sentirse, manifestarse, a gritos, sigilosamente, de cualquier manera; lo importante es hacerlo, porque de lo contrario se vuelve uno árido, frío, con el feeling marchito, y así no es tan bella la vida, definitivamente no. Por eso es lindo expresarse. Sin ofender a los demás, claro -ahí es donde reside el verdadero don-.


30 de mayo de 2015

¿Qué estoy sintiendo?

Cada vez que uno conoce a alguien, y construye una relación sentimental con esa persona -o incluso antes de construirla-, se empiezan a generar diferentes situaciones. Situaciones que suelen confundirse, y que es importante tenerlas claras. Porque no es lo mismo sentir atracción, interés, estar enamorado, y amar. Además, cuando uno tiene claro lo que siente, sabe lo que debe hacer, evita confusiones y puede tener un panorama amplio sobre las relaciones interpersonales.

18 de mayo de 2015

Carta de un ilusionado/resignado

Querida Milena, te estoy escribiendo y eso me gusta por dos razones. La primera, porque escribir es una de mis acciones favoritas, y la segunda, porque me gusta saber que vos me inspirás algo. Y es tan lindo lo que inspirás, tan puro, tan dulce, que resulta sencillamente encantador. Porque las mujeres por lo general inspiran algo sensual, pasional, sobre todo lo demás que puedan inspirar; pero vos sos diferente, tenés un no sé qué fascinante, que además de lo sensual, porque sí que lo tenés, amplía tu repertorio hacia lo virtuoso, lo bondadoso... Yo te veo, o te recuerdo, o te imagino, y me invade una tranquilidad preeminente, y me siento en paz, no sólo conmigo mismo, sino contigo, y con los demás, y con la vida.